A MI JEFE Y A MÍ NOS ENCANTA SERVIR: MAGALY SANTAMARÍA

Magaly Santamaría Rivera dice que le gusta servir, es decir serle útil a los demás y hace hincapié en que a su jefe también le apasiona  trabajar por los otros, especialmente por los más vulnerables.

 La mujer de ademanes suaves es operaria de aseo y debe atender al alcalde de Barranquilla, Alejandro Char Chaljub, el de mayor aceptación en el país y considerado el artífice de los grandes cambios favorables que se han dado en la ciudad.

Magaly fue asignada por Mayordomía y Servicios, empresa con la que labora, para que realice una tarea que a muchos les parecería difícil: atender a los funcionarios que hacen parte del despacho del mandatario de los barranquilleros, en el piso nueve del edificio de la Alcaldía Paseo Bolívar.

“A mí me encanta servir y a mi jefe, también. De él he aprendido que servir es un don, un regalo de Dios”, dice esta mujer que vive en el municipio de Puerto Colombia.

Con 52 años, Magaly atendió a Alejandro Char en su primera administración, luego a la ex alcaldesa Elsa Noguera y de nuevo a Char Chaljub. “Para mí es un honor atender a estas personas. No tengo queja. Son amables, comprometidas con la ciudad, con una capacidad de trabajo extraordinaria, organizados y muy respetuosos”, señala.

Magaly es una gran amiga de sus dos hijos, pero ante todo son sus grandes orgullos. Alfonso José, con 26 años, estudia Dirección de Radio y Televisión en la Universidad Autónoma del Caribe y Andrés Felipe, con 20 años y quien presta servicios en la Infantería de Marina.

Ante la pregunta sobre la permanencia en su puesto de trabajo pues ya cumplió diez años en el piso noveno de la Alcaldía, responde que todo se lo debe a Dios, que le ha puesto la gracia para ser aceptada y acogida por las personas que tienen la tarea de gerenciar las finanzas de la ciudad.

“Cuido mucho mi trabajo y me he ganado el cariño de los funcionarios haciendo mi trabajo con gusto, de buenas maneras, sin perder la sonrisa, así tenga problemas en mi casa porque todos los tenemos, siendo respetuosa y prudente. No me gusta abusar”, enfatiza.

El trato entre los mandatarios y esta mujer, que trabaja desde las 6 de la mañana hasta las 5 de la tarde, es cordial. “El doctor Alejandro es efusivo, le gusta estrechar la mano y saludar con cariño, pero con mucho respeto. No suele estar en su despacho porque recorre todos los días la ciudad para hablar con la gente sobre sus problemas y fiscalizar las grandes obras. Es todo un líder. La comunidad lo quiere mucho porque es muy sencillo en su trato y porque ha cambiado esta ciudad”.

Y agrega que: “con respecto a la doctora Elsa Noguera, tengo bellos recuerdos porque no hace distinción de clase. Siempre me acompañó durante la celebración de mis cumpleaños pues aquí nos organizan una pequeña reunión. Son detalles que hablan de la sencillez y la humildad de esta mujer, que también abonó al progreso de la ciudad”.

Magaly Santamaría relata su historia de vida con mucho orgullo. “Amo mi trabajo porque me ha permitido rodearme de gente muy inteligente, recursiva, pero sobre todo que sienten los problemas de los demás y buscan la manera de solucionarlos. Además,  amo a mis hijos que son ejemplos para mí por su deseo de superación, por dar lo mejor de ellos para el bienestar de la familia. Entonces ¿por qué no voy a sonreír si tengo miles de razones?”, señala.